Colección: I Chakra - Muladhara

El Primer Chakra, o Chakra de la raíz, es el centro energético que representa el arraigo y la supervivencia. Es el reino de los instintos primarios y está conectado con la existencia terrenal a nivel físico.
Su color característico es el rojo, en todas sus tonalidades, desde las más claras hasta las más oscuras. Los colores complementarios son el negro, el marrón y el gris. El Primer Chakra está situado en la zona del perineo, entre el ano y los genitales, en la base de la columna vertebral. A nivel físico también está relacionado con los riñones, el intestino, la sangre, las piernas y las glándulas suprarrenales. Este vórtice absorbe la energía de la Tierra, conectándose con ella a través de las piernas, nuestras raíces.
Simboliza la materialidad, la autoafirmación, la estabilidad, la confianza en uno mismo y la manifestación material universal. Cuando el Primer Chakra está en desequilibrio, bloqueado o hiperactivo, se experimenta inseguridad, apatía, baja autoestima, desánimo, hostilidad hacia los cambios, agresividad y problemas relacionados con el dinero. Es importante nutrir y reequilibrar este centro energético cuando se atraviesan grandes cambios que afectan la seguridad y la estabilidad (mudanzas, separaciones, divorcios, traslados, un nuevo trabajo, un cambio de vida o de lugar, etc.). En el plano físico pueden manifestarse diversos trastornos: cansancio, astenia, problemas intestinales (hemorroides, estreñimiento), anorexia, problemas relacionados con los riñones y las glándulas suprarrenales (que producen adrenalina, la cual aumenta en caso de miedo debido al instinto de supervivencia). Un Primer Chakra armonioso y vital genera una energía física fuerte que estimula el deseo de enraizarse y de afrontar la vida con constancia y determinación.