Mala de estilo tibetano compuesto por 54 cuentas de Lapislázuli, semillas de Rudraksha y madera natural. La borla, hecha a mano, está elaborada con hilo de seda pura, al igual que el macramé final con dos pequeños cascabeles y semillas de Rudraksha.
El Lapislázuli, piedra sagrada para los pueblos antiguos, representa sabiduría, verdad y claridad mental. Esta joya terapéutica favorece el reequilibrio del quinto y sexto Chakra, potenciando la comunicación auténtica, la creatividad, la claridad mental, la clarividencia y una visión clara de la realidad.
